Parada 2. El Clot de Galvany

Los saladares y charcas de Bassars-Clot de Galvany conforman un espacio natural inundable entre los términos municipales de Elx y Santa Pola, en la zona litoral septentrional de la comarca del Baix Vinalopó.

En 2002 fue incluido dentro del Catálogo de Zonas Húmedas de la Comunitat Valenciana, en la sección de albuferas y marjales litorales, a la vez que se declaraba como Refugio de Caza, con la denominación de Estación Biológica, mediante resolución de la Dirección General de Planificación y Gestión del Medio de la Conselleria de Medio Ambiente. En 2005, mediante acuerdo del Consell de la Generalitat Valenciana, se declara Paraje Natural Municipal, al amparo de la Ley 11/1994, de 27 de diciembre, de la Generalitat, de Espacios Naturales Protegidos. Esta figura de protección es propia de la Comunitat Valenciana como forma de conservación de los valores ambientales a nivel municipal, con gestión directa por los ayuntamientos. El espacio protegido tiene una superficie total de 355,8 ha, integrando diferentes ambientes naturales como cabezos forestales, charcas, saladares, sistemas dunares y playas. Asimismo, está incorporado a la Red Natura 2000 mediante su inclusión dentro del Lugar de Interés Comunitario (LIC) de isla de Tabarca en 2001 y como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) en 2009 (figura 1).

Sin embargo, a principios de la década de 1980, este paraje sufrió importantes tensiones urbanísticas con proyectos de urbanización en ambos municipios, que incluían varios miles de chalets, campos de golf, marinas deportivas, etc (figura 7).

Maquetas de los proyectos urbanísticos
Figura 7. Maquetas de los proyectos urbanísticos (1980) “Gran Alacant” (arriba) y “Lago de Elche” (abajo) (en Bru Giner, 2011).

 

Así, mientras que el Ayuntamiento de Santa Pola obtiene los permisos y se inician las obras con las urbanizaciones que existen en la actualidad, en el término ilicitano se entabla una fuerte batalla entre los colectivos ecologistas y fuerzas de izquierda en contra de la decisión municipal de favorecer la construcción del litoral. Tras pasar por varias promotoras, en 1992, el Ayuntamiento de Elx mantiene la calificación como zona húmeda del PGOU y se desestiman las pretensiones del Banco Exterior de España. Se pacta una permuta de terrenos y el Ayuntamiento de Elx accede a la propiedad de más de un millón de metros cuadrados.

A partir de 1996 se inicia la recuperación del paraje con la demolición de varias edificaciones en desuso y la restauración del funcionamiento hídrico del humedal, retirando tierras y sellando con hormigón los pozos de drenaje construidos décadas atrás. Se remodela la topografía de las charcas, creando orillas suaves y favoreciendo el crecimiento de la vegetación natural.

De forma paralela se restauran los antiguos búnkers de la Guerra Civil (Martínez-Medina et al., 2019), dándoles uso como miradores y refugio de quirópteros. Y, además, se edifica el Aula de la Naturaleza, junto a una zona recreativa, para regular el uso público, a la vez que se plantan más de 12.000 especies arbustivas y de arbolado de cultivo (especialmente olivos, algarrobos y palmeras).

En la actualidad, el Paraje Natural Municipal del Clot de Galvany cuenta con un Servicio de Control y Educación Ambiental que realiza censos periódicos de especies de fauna y flora, labores de mantenimiento y atención a visitantes, con una media anual cercana a las 8.000 visitas, tanto de grupos concertados como de público en general.