Parada 2. Calas de la Cova del Llop Marí y dels Birros

La diversidad de litofacies en todo el perímetro se presenta como factor fundamental para explicar la notable diferencia entre las formas y procesos que caracterizan cada tramo de la costa tabarquina. La mayor resistencia corresponde a las dolomías triásicas, mientras que, areniscas miocenas y ofitas, también triásicas, ocuparían un segundo peldaño, puesto que se muestran claramente menos resistentes que las primeras; y, por último, cabe citar las margas y dolomías margosas triásicas (con presencia de calcoesquistos), sin duda, la litofacies más incompetente y erosionable.

El frente meridional del sector de la población se caracteriza por un trazado sinuoso con los pronunciados entrantes de las calas de la Cova del Llop Marí y la dels Birros, en la que se encuentra la Cova de les Armes. Allí, las formas costeras dominantes son los acantilados de tipo plunging, bien desarrollados coincidiendo con la presencia de las dolomías negras triásicas, en los que rara vez se rebasan los cinco metros de desnivel. Lo más característico de estos acantilados tipo plunging es la existencia de una balma basal, perfectamente marcada y bastante regular (figura 5).

Acantilado tipo plunging
Figura 5. Acantilado tipo plunging en las dolomías triásicas del sector occidental de la Cala dels Birros. Se aprecia perfectamente la balma basal.

 

Las dolomías están intensamente tectonizadas y cuarteadas. En estas condiciones, el agua pulverizada penetra por dichas fisuras y su efecto se multiplica, más si cabe, cuando la pared presenta pequeñas cavidades, ya que, en estos casos, es todavía más efectiva la alternancia presión-descompresión para que se produzca el ensanchamiento de las grietas y diaclasas; siendo considerado éste, uno de los principales mecanismos en la formación de grutas, cuevas marinas y “bufadors o estufadors” (blow-holes), aunque también pueden intervenir los fenómenos de disolución propios de los materiales calcáreos (figura 6).

En ambas calas del sur de la población proliferan grutas y cuevas, como la Cova del Llop Marí
Figura 6. En ambas calas del sur de la población proliferan grutas y cuevas, como la Cova del Llop Marí; siendo posible observar algunos bufadors o estufadors como el de la imagen inferior.

 

 

En 1999, previa autorización de la entonces Conselleria de Obras Públicas, el Ayuntamiento de Alicante concedió licencia para la construcción de seis viviendas unifamiliares entre las calles Bergantí, Mújol y Gaviota, en el sector meridional del pueblo (figura 7). La mercantil promotora inicia la construcción, pero la Dirección General de Costas interpone recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) por entender que la licencia concedida incumple la Ley 22/1988, de 28 de julio, de Costas. En 2003, el TSJCV dicta sentencia, anulando la autorización de las obras y ordenando el derribo de dichas edificaciones por invadir la zona de servidumbre de tránsito (6 m) del dominio público marítimo-terrestre (DPMT). Y en 2009, el Tribunal Supremo ratifica dicha sentencia, y ordena nuevamente el derribo y la restauración de la legalidad (figura 8). Sin embargo, no será hasta 2015-2016 cuando la Generalitat Valenciana proceda a ejecutar la sentencia, asumiendo los costes de la demolición (375.000 €). Además, un problema derivado de esta acción, es la gestión de los escombros que han sido trasladados en sacos desde el puerto de Tabarca a la península, para su tratamiento como residuos procedentes de la construcción y la demolición (RCDs) conforme a la legislación vigente en la materia.

Plan Especial de la Isla de Tabarca
Figura 7. Plan Especial de la Isla de Tabarca, plano de alineaciones. Ayuntamiento de Alicante, 1981.

 

 Localización de la parcela en las ortofotos del Institut Cartogràfic Valencià
Figura 8. Localización de la parcela en las ortofotos del Institut Cartogràfic Valencià (izquierda, 2009;  derecha, 2021).