Parada 2. Canyada

Parada 2. Canyada

El paisaje que podemos contemplar de la Serra Gelada en la actualidad dista bastante del que existía a mediados del siglo pasado (figura 7). Parte de la sierra tenía un aprovechamiento agrícola de secano que fue paulatinamente abandonado o repoblado con pino carrasco (Pinus halepensis). Las terrazas de cultivo son una tónica que se repite en todo el litoral alicantino, aunque quizás sea más sorprendente en este espacio debido a la acusada pendiente de sus laderas y a la escasez de suelo. Las cabeceras y los cursos de los barrancos llegaron a cultivarse, como en otras sierras, aprovechando la circulación hídrica eventual ligada a la irregularidad pluviométrica mediterránea. Las paredes de piedra seca o muretes actuaban de represa del agua y del material arrastrado por las lluvias, aunque lo más habitual era rellenar esos “maceteros” con tierra procedente, normalmente, de los fondos de las ramblas. Estos barrancos cultivados se denominan cañadas o canyades. En la ruta al faro se están llevando a cabo labores de restauración de muretes de piedra seca y plantación de olivos en colaboración con el ayuntamiento de l’Alfàs del Pi, como podemos observar en esta parada.

Coberturas del suelo - Serra Gelada 1956

Coberturas del suelo Serra Gelada 2021
Figura 7. Comparativa de coberturas del suelo en los alrededores de la ruta de El Faro (Serra Gelada) entre 1956 y 2021. Se indica la superficie aterrazada (polígonos en naranja transparente), prácticamente abandonada, en 1956.

 

En la canyada podemos observar algunas de las especies vegetales características de la Serra Gelada, como Chamaerops humilis, Pistacia lentiscus, Erica multiflora, Cistus albidus, C. salviifolius, Lavandula dentata, Osyris quadripartita, Quercus coccifera, Juniperus oxycedrus, entre otras. Pero destacan las orquídeas (Barlia robertiana, Ophrys tenthredinifera, O. speculum, O. lutea), narcisos (Narcissus assoanus, N. serotinus) o la cebolla albarrana (Urginea maritima)